La Iglesia En Casas,

una nueva reforma

Home

Quienes Somos

Artículos

Recursos

Directorio

Conéctate 
Con La Red Interacional,  Recibes Informes y Anuncios Importantes
Contáctanos

 


La Nueva Reforma
(La Iglesia En Casas carta de noticias)
Carta Numero Tres

Rompiendo El Hielo

Primero, despúlpame hermanos pero tengo que confesarles honestamente que la mayoría de las reuniones de la iglesia que he asistido en mi vida se encuentran sumamente aburridas en comparación de mis esperanzas. Tal vez el problema empieza con el nombre tradicional “reunión” (junta) en comparación de otra nombre posible como “convivió” (compartir vida). ¿Si empezamos mal con el nombre, como esperamos terminar bien?

La iglesia no debe de consistir solamente de platicas abstractas de temas bíblicos sino de un verdadero compañerismo de creyentes, gente de la misma fe que están compartiendo sus vidas.

A veces pasamos años reuniéndonos y en la realidad no nos conocemos y jamas encontramos una relación honesta. “¿Hola hermano como estas?” “¿Bien, bien gracias y usted? Creo que el nombre “hermano” ha sido una conveniencia muy popular por los que tienen flojera para aprender nuestros nombres reales.

Aquí presentamos un concepto que puede ayudar a un grupo de desconocidos a dejar la formalidad y otros obstáculos para encontrar un ambiente de confianza, e intimidad que puede provocar un dialogo abierto y honesto acerca de nuestras dudas, problemas y luchas, con el propósito de que esto nos ayude a animarnos los unos a los otros a encontrar aplicaciones de la palabra de Dios para nuestras vidas actuales. Esta es la iglesia apasionada e integrada, que vive lo que platica. Nadie se va a dormir durante este tipo de convivió. 

En el principio se puede sentir un poco incomodo pero seamos valientes, casi siempre esto pasa por sí mismo gradualmente. 

Sentados de preferencia en un circulo explicamos que hay algunas preguntas que vamos a presentar al grupo y todos van a tener su turno para contestarlas con el motivo de conocernos mejor unos a otros.  Si los lideres del grupo contestan primero, esto da la pauta de intimidad e honestidad que podemos esperar de los demás.

Preguntas que rompen el hielo:

1. Por favor, comparte algo de ti. (trabajo, pasatiempos etc.).

2. De tu corazón, dinos por favor cual es de tu mejor atributo.

3. Ahora dinos también uno de tus peores defectos de carácter.

Otro ejemplo:

Si pudieras pedir a Dios por una sola cosa con la confianza que Él iba dártelo ahora mismo, ¿qué pedirías? Por favor, se sincero y evita la respuesta religiosa (lo que piensas que queremos oír).

Pronto se les van a  ocurrir muchas otras preguntas que también pueden romper el hielo.

Hace poco mi esposa y yo invitamos varias personas a nuestra casa para una comida especial. Estas personas tenían en común el deseo de conocer mas de Dios, pero entre ellos fueron doce personas completamente desconocidos a los unos a otros.

Después de una carne asada bien rica nos sentamos en la sala y cantamos unas dos canciones cristianas muy conocidas. Luego, les preguntamos uno por uno las preguntas “Rompe Hielo” mencionadas. Estábamos totalmente sorprendidos como respondieron. Fue como si estaban esperando por este momento por mucho tiempo y empezaron a compartir cosas muy personales con mucha confianza. Después, el convivió tomo su propia vida y ellos empezaron a platicar entre ellos mismos de temas y aplicaciones bíblicas por sus vidas.  Al final nadie quería irse hasta muy tarde en la noche y terminaron compartiendo datos y haciendo planes para la próxima vez.

Ciertas actividades deben de manifestarse orgánicamente el cuerpo de cristo. Revisen la carta anterior “Los Unos-a-otros” para ver unos resultados deseados, y practiquen actividades que presenten oportunidades que estos salgan naturalmente.

Ofreciendo comida es un parte muy importante de la hospitalidad en casi todas las culturas y aun más cuando llega un pretexto para celebrar como cumpleaños etc. Yo creo que la iglesia tiene muchas razones para celebrar también y no hablo de café con galletas, sino una comida festiva y espléndida. Aquí en México lo más popular es “Carne Asada”y tratamos de hacerlo una vez al mes, o más.

Les invitamos a copiar o compartir esta carta entera con todas sus amistades.

  FIN



 
Mas articulos  Volver a casa

 



Todos Derechos Reservados; La Iglesia En Casas, 2004-2006